Apple ha presentado una demanda contra OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, acusándola de robo de secretos comerciales y de orquestar una campaña sistemática para reclutar a sus empleados y apropiarse de tecnología propiedad de la compañía de Cupertino. La demanda, presentada el 10 de julio de 2026 ante un tribunal federal, sacude los cimientos de una alianza que hasta ahora parecía sólida.
Según la documentación judicial, Apple alega que altos ejecutivos y empleados clave de la compañía se marcharon a OpenAI llevándose consigo información confidencial sobre tecnologías de inteligencia artificial en las que Apple llevaba años trabajando en secreto. La demanda describe el supuesto esquema como algo que ocurría «a todos los niveles» dentro de OpenAI, y señala específicamente a dos exempleados de Apple que ahora ocupan puestos de responsabilidad en la empresa de Sam Altman.
El caso es especialmente significativo porque ambas compañías mantenían una alianza de alto perfil desde 2024, cuando Apple integró ChatGPT en el sistema operativo del iPhone como parte de Apple Intelligence. Esa integración permitía a los usuarios de iPhone acceder a ChatGPT directamente desde Siri y otras herramientas del sistema, y se presentó como un hito en la colaboración entre dos gigantes tecnológicos con enfoques muy diferentes hacia la IA.
La tensión entre Apple y OpenAI no es nueva. Apple ha mantenido tradicionalmente un enfoque extremadamente hermético hacia su desarrollo tecnológico, priorizando la privacidad del usuario y el control sobre su ecosistema. OpenAI, por el contrario, ha optado por una estrategia más abierta (al menos en sus inicios), aunque en los últimos años también ha ido cerrando el acceso a los detalles técnicos de sus modelos más avanzados.
Expertos legales señalan que el caso podría tener implicaciones de gran alcance para la industria tecnológica. Si Apple consigue demostrar que hubo una apropiación sistemática de secretos comerciales, podría sentar un precedente sobre cómo las empresas de IA reclutan talento de la competencia. En un mercado donde los ingenieros especializados en IA son uno de los recursos más codiciados, las demandas por robo de secretos comerciales podrían multiplicarse.
Por su parte, OpenAI aún no ha emitido un comunicado oficial sobre la demanda, aunque fuentes cercanas a la compañía sugieren que defenderán que los conocimientos que sus empleados adquirieron en Apple son habilidades generales de ingeniería, no secretos comerciales protegidos.
El caso promete ser uno de los juicios tecnológicos más seguidos del año, enfrentando a dos de las empresas más influyentes del sector en una batalla legal que definirá cómo se compite en la era de la inteligencia artificial.
Fuentes: CNBC, Reuters, The New York Times, 9to5Mac (10-11 julio 2026)






