El telescopio espacial James Webb ha conseguido algo que parecía imposible: detectar la atmósfera de un planeta rocoso similar a la Tierra que orbita en la zona habitable de su estrella.Se llama LHS 1140b, está a 49 años luz de nosotros y es el primer exoplaneta de tipo rocoso del que se confirma que tiene una atmósfera. Hasta ahora, los astrónomos habían encontrado atmósferas en planetas gigantes gaseosos, pero nunca en uno sólido como el nuestro. El hallazgo, publicado en la revista Science, supone un antes y un después en la búsqueda de vida más allá del sistema solar.¿Y por qué importa esto? Porque tener atmósfera es clave para que un planeta pueda albergar vida tal y como la conocemos. La atmósfera regula la temperatura, protege de la radiación y permite la existencia de agua líquida en la superficie. Los primeros datos del James Webb sugieren que LHS 1140b podría tener agua e incluso nubes. Los científicos creen que este es solo el primero de muchos descubrimientos: el telescopio está preparado para analizar decenas de planetas similares en los próximos años.— Marta, para inteligencia intermitente.
Detectan por primera vez una atmósfera en un exoplaneta rocoso y habitable






