Comprar el pan, pagar el autobús o sacar un refresco sin cartera y sin móvil. Eso es lo que promete la nueva pulsera de Xiaomi, la Smart Band 10 Pro NFC, que llega con una novedad que su familia esperaba desde hace años: poder pagar en las tiendas desde la muñeca. Cuesta 79,99 euros (en Amazon puede rondar los 100) y, en España, tiene una letra pequeña que conviene conocer antes de comprarla.
Qué es una pulsera de actividad
Una pulsera de actividad es una banda fina y ligera que se lleva en la muñeca, como un reloj pequeño. Cuenta los pasos, mide las pulsaciones del corazón y registra el sueño. Sirve para hacer deporte y vigilar la salud sin gastar lo que cuesta un reloj inteligente completo, que es más grande, más pesado y mucho más caro.
La Smart Band 10 Pro es la pulsera más vendida de su categoría. La nueva versión añade las letras NFC a su nombre, y con ellas llega la función que no tenían sus hermanas: pagar sin contacto.
La gran novedad: pagar con la muñeca
NFC es la tecnología que ya usas cada día sin darte cuenta. Es la que permite acercar la tarjeta del banco al datáfono para pagar sin meterla en la ranura. También es la que usan los móviles y los relojes para pagar en el supermercado.
Con esta pulsera puedes hacer lo mismo desde la muñeca: la acercas al datáfono y el pago se realiza solo. Nada de buscar la cartera en el bolso ni de sacar el móvil del bolsillo. Es un gesto sencillo, pero cambia el día a día de quien sale a correr, va al gimnasio o viaja ligero.
La letra pequeña en España
Aquí llega lo importante. En España, el pago con la pulsera no funciona directamente con los bancos de siempre. Ni CaixaBank, ni BBVA, ni Santander tienen un acuerdo con Xiaomi para pagar con este dispositivo.
Para poder usarla hay que instalar una aplicación intermedia llamada Curve, que actúa como puente entre la tarjeta del banco y la pulsera. El proceso funciona una vez configurado, pero es un paso extra que muchas personas encontrarán complicado.
En la práctica: si tienes paciencia para montar Curve, podrás pagar con la muñeca. Si no, esa función quedará casi sin estrenar y estarás pagando por algo que no aprovechas. Es una pena, porque el resto de la pulsera es muy bueno.
Pantalla y batería: lo que más se nota
La pantalla es brillante hasta 2.000 nits, una medida técnica que en la calle significa una cosa: se lee sin problemas bajo el sol de agosto. El cuerpo ahora es de aluminio, más fino y elegante, y pesa solo unos 22 gramos: casi no la notas en la muñeca.
La batería es su gran baza. Xiaomi promete 21 días de autonomía y, en uso real con el registro del sueño activo, se queda en unos 17 o 18 días. Aun así, es una cifra que ningún reloj inteligente puede igualar: la mayoría aguanta una semana como mucho. Cargarla por completo tarda aproximadamente hora y media.
Para el deporte y la salud
La pulsera mide las pulsaciones con un sensor mejorado, registra el sueño y distingue sus fases. Tiene 150 modos de deporte: correr, nadar, ir en bici… Y aguanta el agua hasta 50 metros de profundidad, así que puedes ducharte con ella puesta sin miedo.
El GPS integrado dibuja tus rutas cuando corres o andas por el campo, sin necesidad de llevar el móvil encima. Al volver a casa, la pulsera lo sincroniza todo con la aplicación del teléfono y ves el resumen de la sesión.
Lo que no hace
Conviene tener claro hasta dónde llega. La pulsera muestra las notificaciones del móvil, como los mensajes de WhatsApp, pero no permite responderlos. Tampoco tiene micrófono para llamadas. No es un reloj inteligente completo: es una pulsera excelente, pero sigue siendo una pulsera.
¿Merece la pena?
Si buscas una pulsera para hacer deporte, controlar el sueño y que dure semanas sin cargarse, es difícil encontrar algo mejor por este precio. Y el pago desde la muñeca, una vez montado, es una comodidad real.
Pero si tu única ilusión es pagar en el supermercado con la muñeca, espera. Hasta que Xiaomi no llegue a un acuerdo con los bancos españoles, el pago necesita de Curve y de tu paciencia. La pulsera es muy buena; el pago, en España, va a medias.






