Comprar por internet cada vez es más peligroso: las tiendas falsas se multiplican en España
Encontrar una ganga por internet es una alegría. Pero cada vez hay más personas que, al pagar, se quedan sin el producto y sin el dinero. Un nuevo informe de seguridad avisa de que las estafas con tiendas online falsas están creciendo a toda velocidad en España. Y lo peor es que muchas veces ni siquiera se nota el engaño hasta que ya es demasiado tarde.
¿Qué es exactamente una tienda online falsa?
Una tienda online falsa es una página que parece una tienda de verdad, pero no lo es. Suelen ofrecer productos caros a precios demasiado buenos para ser ciertos: un móvil de última generación por la mitad de su precio, unas zapatillas de marca rebajadísimas, una tablet a precio de saldo.
Pongamos un ejemplo sencillo: imagina que ves un abrigo que en las tiendas cuesta 200 euros y en esa web lo venden por 40. Parece una oportunidad. Pagas con tu tarjeta, te llega un correo de confirmación… y nunca recibes el paquete. Cuando intentas reclamar, la página ya no existe o nadie responde. El dinero se ha ido y el producto nunca llegó.
Es como cuando alguien te ofrece una joya por la calle a un precio ridículo: huele demasiado bien para ser verdad. Y la mayoría de las veces, lo es.
¿Cuánto está creciendo el problema?
La empresa de seguridad Gen, que está detrás de marcas conocidas como Norton, ha publicado un informe sobre las amenazas que vimos en internet durante la primera mitad de 2026. Los datos sobre las tiendas falsas saltan a la vista.
En ese medio año se bloquearon más de 114 millones de intentos de estafa en tiendas online solo en la zona de Europa. Eso es un aumento de más del cien por cien comparado con antes. En España, las estafas con falsas tiendas crecieron un 81%.
Pero las tiendas falsas no son lo único. El informe también avisa de otras estafas que están subiendo muy rápido:
Los delincuentes ahora se hacen pasar por tu familia
Los engaños que suplantan a un familiar —un hijo, un nieto, una sobrina que «está en apuros y necesita dinero ya»— subieron más de un 450%. Quien llama o escribe no es tu pariente, sino un estafador que ha conseguido su información.
También se hacen pasar por el Gobierno
Otra trampa muy de moda: mensajes o llamadas en los que alguien dice ser de Hacienda, de la Seguridad Social o de un organismo público. Las estafas que suplantan a las instituciones crecieron casi un 390%. La gente confía en el Gobierno, y eso es justo lo que los delincuentes aprovechan.
El falso técnico de soporte sigue en activo
También se bloquearon más de 20 millones de intentos de la estafa del «técnico informático» que te llama diciendo que tu ordenador tiene un virus y te pide que dejes que él lo arregle por dentro.
¿Cómo puedes protegerte?
No hace falta ser un experto para esquivar la mayoría de estos engaños. Bastan unos cuantos reflejos sencillos:
Desconfía de los precios imposibles. Si algo cuesta mucho menos que en todas las demás tiendas, piensa por qué. Nadie regala dinero.
Mira bien la dirección de la web. Las páginas falsas suelen tener direcciones raras o con errores (una letra de más, un guion de menos). Antes de pagar, comprueba que la dirección es la correcta.
Busca opiniones de otras personas. Si la tienda es nueva y no hay ninguna opinión, cuidado. Las tiendas fantasma suelen nacer y desaparecer en pocas semanas.
Paga con métodos protegidos. Si tu banco o tu tarjeta ofrecen un sistema de compra segura que pide confirmar con un código, úsalo. Así es más fácil reclamar si algo sale mal.
No des datos cuando te llaman ellos. Ni tu banco, ni Hacienda, ni tu familia real te pedirán nunca un código secreto por teléfono si eres tú quien cuelga primero que ellos.
Ante la duda, no pagues. Si algo no te encaja, aunque sea un presentimiento, espera. Es mejor perder una ganga falsa que el dinero de verdad.
Una regla que lo resume todo
Los estafadores ya no necesitan trucos técnicos complicados. El arma más poderosa que tienen es la confianza: confiamos en una tienda bonita, en un mensaje de un pariente, en alguien que dice ser del Gobierno. Por eso, la mejor vacuna contra este tipo de engaño es la misma de siempre: pararte, pensar y no tener prisa. Si algo se siente demasiado bueno, demasiado urgente o demasiado raro, tómate un minuto antes de dar tus datos o de pagar. Ese minuto puede ahorrarte un disgusto grande.
Porque al final, en internet y en la vida, quien no se fía no se pierde. Pero quien se fía de todo, termina pagándolo caro.






