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Si tienes un teléfono antiguo, WhatsApp dejará de funcionarte: qué hacer

Si tienes un teléfono antiguo, esto te interesa

Hay una noticia que está dando mucho que hablar estos días entre quienes tienen un móvil con algunos años. WhatsApp va a dejar de funcionar en una lista concreta de teléfonos antiguos a partir de este mismo agosto de 2026. Si el tuyo es de los afectados, dejarás de recibir las actualizaciones de la aplicación y, con el tiempo, los mensajes comenzarán a dar problemas.

Pero no te preocupes: aquí te lo explicamos con palabras sencillas para que sepas si te toca, por qué ocurre y qué puedes hacer para no perder tus conversaciones.

¿Qué está pasando exactamente?

Para entenderlo, imagina que una aplicación es como una casa que necesita unos cimientos en buen estado. El teléfono y su sistema operativo son esos cimientos. WhatsApp quiere construir cada vez más cosas nuevas (videollamadas mejores, más protección de tus datos, funciones con inteligencia artificial), y necesita cimientos más modernos para hacerlo.

Por eso, la empresa ha decidido que solo funcionará en teléfonos capaces de usar una versión reciente del sistema. Concretamente, hace falta tener instalado al menos Android 5.0 (en los teléfonos que no son de Apple) o iOS 15.1 (en los iPhone). Si tu teléfono no puede llegar a esas versiones porque es demasiado viejo, WhatsApp deja de ser compatible.

Los modelos afectados son, en su mayoría, teléfonos lanzados hace más de diez años. Entre ellos están algunos Samsung muy populares en su día, como el Galaxy S3 o el Note 2; los primeros Moto G y Moto E; varios LG como el Nexus 4; algunos Sony de la familia Xperia; y en el caso de Apple, el iPhone 5, el iPhone 5s, el iPhone 5c y el iPhone 6.

¿Por qué hacen esto?

Hay dos razones principales, y las dos van en tu favor aunque pueda parecer lo contrario.

La primera es la seguridad. Los teléfonos viejos ya no reciben esos «parches» o arreglos que corrigen los agujeros de seguridad, igual que una puerta a la que ya nadie le cambia la cerradura. Si WhatsApp sigue funcionando en un teléfono así, es más fácil que un delincuente informático aproveche ese hueco para robar tus mensajes o tus datos personales.

La segunda es el rendimiento. Las nuevas funciones pesan más y necesitan un motor más potente. Intentar meterlas en un teléfono antiguo sería como querer correr un programa moderno en un ordenador de hace quince años: todo iría lento o directamente no funcionaría.

El cambio no será de golpe

A nadie le van a cortar WhatsApp de un día para otro, del mismo modo que un edificio no se cae de una vez. El proceso es gradual: primero, los teléfonos afectados dejan de recibir actualizaciones nuevas desde la tienda de aplicaciones. Después, empiezan a aparecer fallos: cuesta iniciar sesión, los mensajes no salen o no entran, y las llamadas y videollamadas fallan. Hasta que, finalmente, la aplicación deja de funcionar por completo.

¿Qué puedes hacer antes de que sea tarde?

Lo más importante es comprobar si tu teléfono está en la lista. Puedes hacerlo en dos pasos muy sencillos:

  • Mira la versión de tu sistema. En Android entra en ConfiguraciónInformación del teléfono. En iPhone, en ConfiguraciónGeneralActualización de software.
  • Si tu teléfono puede actualizarse a una versión compatible, instala la actualización cuanto antes. Es como ponerse al día en un juego: te asegura seguir jugando.
  • Si ya no puede actualizarse, lo más importante es hacer una copia de seguridad de tus conversaciones. Eso es guardar una «foto» de todos tus chats en la nube (Google Drive en Android o iCloud en iPhone). Así, aunque cambies de teléfono, podrás recuperar tus mensajes, fotos y vídeos en el nuevo sin perder nada.

La conclusión en dos frases

Si tienes un teléfono de hace más de diez años, es muy probable que WhatsApp deje de funcionarte tarde o temprano. No es un castigo ni un fallo tuyo: es la aplicación creciendo y dejando atrás a quienes ya no pueden seguir ese ritmo.

La buena noticia es que tienes tiempo. Revisa tu teléfono, actualiza lo que puedas, guarda una copia de tus chats y, si llega el momento de cambiar de móvil, no te llevarás contigo la pena de haber perdido todas esas conversaciones.