Inicio / Ciberseguridad / Adiós a las contraseñas: qué son las claves de acceso y por qué serán el futuro de tu seguridad

Adiós a las contraseñas: qué son las claves de acceso y por qué serán el futuro de tu seguridad

Clave de acceso passkey para iniciar sesión

Las contraseñas llevan décadas siendo la puerta de entrada a nuestras cuentas, pero también uno de los eslabones más débiles de la seguridad digital. Cada día se filtran millones de claves en ataques informáticos y, sin embargo, seguimos usando las mismas combinaciones una y otra vez. Para cambiar esta situación, las grandes empresas tecnológicas han impulsado en los últimos años una alternativa que promete jubilar la contraseña de una vez por todas: las claves de acceso, conocidas en inglés como passkeys.

Qué es exactamente una passkey

Una passkey es, en esencia, un método para entrar en una aplicación o página web sin escribir ninguna contraseña. En lugar de teclear una combinación de letras y números, tu dispositivo genera un par de claves criptográficas: una privada, que nunca sale de tu móvil u ordenador, y otra pública, que se guarda en el servidor del servicio. Para iniciar sesión solo tienes que identificarte con tu huella dactilar, tu cara o un PIN.

Es un sistema parecido al que usamos para desbloquear el teléfono o pagar con el móvil, pero aplicado a cualquier cuenta de internet. Y su gran ventaja es que, como no hay contraseña que memorizar ni que se pueda robar, los ataques de suplantación y los robos masivos de claves dejan de tener sentido.

Cómo funciona el inicio de sesión

Imagina que quieres entrar en tu cuenta de correo desde un ordenador nuevo. En vez de escribir tu contraseña, aparecerá un código QR en la pantalla. Lo escaneas con tu móvil y, tras desbloquearlo con la huella, el acceso se confirma de forma automática. Ni siquiera hace falta teclear nada.

Eso es posible gracias a un estándar abierto llamado FIDO2, que permite a los navegadores y sistemas operativos hablar entre sí de forma segura. Detrás de este estándar están empresas como Apple, Google y Microsoft, que lo han integrado directamente en sus teléfonos, ordenadores y navegadores. Por eso, hoy en día, casi cualquier dispositivo moderno ya es compatible con las passkeys sin necesidad de instalar nada extra.

Por qué son más seguras que la contraseña de toda la vida

La contraseña tiene un problema de fondo: es información que alguien puede robar. Con un correo de suplantación bien hecho, un fallo de seguridad en una página o simplemente reutilizando la misma clave en varios sitios, un atacante puede hacerse con ella sin que te des cuenta.

Con las passkeys esto cambia por completo. La clave privada nunca se comparte ni se guarda en ningún servidor, así que no hay nada que robar en un ataque masivo. Además, cada clave está vinculada a un sitio concreto, de modo que una clave creada para tu banco no sirve para entrar en otra página. Y, como el acceso depende de tu huella o tu cara, un atacante no puede entrar aunque conozca tus datos personales.

Qué pasa si pierdo el móvil

Es una de las preguntas más habituales y la respuesta tranquiliza a casi todo el mundo: perder el móvil no significa perder el acceso a tus cuentas. Las passkeys se sincronizan de forma segura con la nube del fabricante, igual que hoy se sincronizan las fotos o los contactos. Si te compras un teléfono nuevo, tus claves te acompañan.

Además, la mayoría de servicios permite guardar varias claves para la misma cuenta, por ejemplo una en el móvil y otra en el ordenador. Así, si pierdes un dispositivo, siempre puedes recuperar el acceso desde el otro. Y en el peor de los casos, siempre quedan los métodos de recuperación clásicos como el correo de respaldo o la verificación por SMS.

¿Dónde se usan ya?

Aunque todavía mucha gente no las ha probado, las passkeys ya son una realidad en los servicios más usados del mundo. Google, Apple y Microsoft las ofrecen en sus cuentas, y plataformas como WhatsApp, Amazon, PayPal, eBay o las redes sociales más populares las han ido incorporando en los últimos meses.

El ritmo de adopción está creciendo con rapidez. En poco más de un año, millones de personas han activado sus primeras claves de acceso, y los expertos en seguridad consideran que es solo el principio. Cada vez que una aplicación te ofrece «entrar con passkey», lo que te está dando es una alternativa más rápida y segura que la contraseña de toda la vida.

El futuro de las contraseñas

Nadie espera que las contraseñas desaparezcan de la noche a la mañana. Hay servicios antiguos, cuentas corporativas y todo un ecosistema que tardará años en migrar. Pero la dirección está clara: el objetivo es que, con el tiempo, la contraseña sea la excepción y no la regla.

De momento, la recomendación de los expertos es sencilla: si tu servicio favorito te ofrece activar las passkeys, pruébalas. No solo ahorrarás tiempo al entrar, sino que estarás protegiendo tus cuentas con un método que es, a día de hoy, el más seguro que existe para el usuario corriente. Y eso, en un mundo donde cada vez más cosas importantes pasan por internet, es una buena noticia para todos.