Microsoft Azure supera los 100.000 millones de dólares de ingresos anuales por primera vez
Microsoft ha cerrado su año fiscal 2026 con un hito histórico: su plataforma cloud Azure ha superado por primera vez los 100.000 millones de dólares de ingresos anuales. La cifra, anunciada el 29 de julio junto a los resultados del cuarto trimestre (cerrado el 30 de junio), confirma que la apuesta multimillonaria de la compañía de Redmond por la inteligencia artificial empieza a traducirse en negocio real, y ha disparado sus acciones más de un 8% en la negociación posterior al cierre de los mercados.
Un trimestre récord para el cloud
En el cuarto trimestre fiscal, la división de computación en la nube Azure y otros servicios cloud creció un 43% interanual, superando el 39,98% que esperaba el consenso de analistas recogido por Visible Alpha. El conjunto de Microsoft Cloud, que incluye Azure, Microsoft 365 y otras ofertas empresariales, alcanzó los 59.300 millones de dólares de ingresos en el trimestre, un 27% más que en el mismo periodo del año anterior.
Los resultados globales de la compañía también fueron sólidos: los ingresos totales crecieron un 18% hasta los 90.000 millones de dólares, el beneficio neto aumentó un 31% hasta los 35.800 millones y el beneficio por acción diluido fue de 4,81 dólares. La compañía devolvió 10.200 millones de dólares a los accionistas mediante dividendos y recompra de acciones en el trimestre.
La IA como motor, con un ojo puesto en Google
El crecimiento de Azure llega en un momento de máxima tensión competitiva. Hace apenas una semana, Google Cloud sorprendió al mercado con un crecimiento del 82% en sus ingresos cloud, un ritmo que llevó a algunos analistas a preguntarse si el gigante de las búsquedas podía arrebatarle a Microsoft la segunda posición del mercado, por detrás del líder Amazon Web Services.
«Parecía que Google le estaba quitando cuota de mercado a todo el mundo y que podía alcanzar la cuota de Azure si mantenía esa trayectoria», explica Dave Wagner, gestor de cartera en Aptus Capital Advisors. «Pero lo que Azure está demostrando es que sigue en la carrera».
En la llamada con analistas, el consejero delegado Satya Nadella detalló la estrategia que hay detrás de estos números: Microsoft, que durante años dependió de los modelos de OpenAI para impulsar productos como Copilot, ahora diseña sus propios modelos y sus propios chips, logrando ganancias de eficiencia de hasta el 40%.
«Estamos avanzando en la frontera de la curva de coste a resultado, asegurando que cada cliente pueda convertir los tokens en resultados de negocio», afirmó Nadella. La compañía defiende una arquitectura empresarial en la que Microsoft y sus clientes puedan elegir libremente qué tecnologías de IA usar en función de sus necesidades de coste y rendimiento. Microsoft 365 Copilot, su asistente de IA para ofimática, ha alcanzado ya los 30 millones de puestos de pago.
El gasto en IA se modera (sobre el papel)
Uno de los datos que más tranquilizó a los inversores fue el del gasto de capital. Microsoft prevé unos 50.000 millones de dólares de capex para el primer trimestre del año fiscal 2027, por debajo de los 56.000 millones que esperaban los analistas, y unos 175.000 millones para el conjunto del año natural 2026, por debajo de su propia estimación anterior de 190.000 millones.
Sin embargo, parte de esta moderación es contable: la compañía ha ampliado de 15 a 25 años el periodo de amortización de sus contratos de arrendamiento de centros de datos, lo que reduce los gastos de capital declarados sin alterar sus planes reales de inversión. Microsoft insiste en que su nivel de gasto no cambia y que seguirá generando caja: en el trimestre, el flujo de caja libre fue de 19.600 millones de dólares, muy por encima de los 13.440 millones esperados.
El gasto en capital del trimestre abril-junio fue de 41.000 millones de dólares, un 70% más que el año anterior, dentro de una ola de inversiones de las grandes tecnológicas que ya supera los 700.000 millones de dólares y que ha puesto en alerta a los inversores por el riesgo de sobrecapacidad.
Un respiro para el sector
Los resultados de Microsoft llegan en un contexto de nerviosismo en Wall Street por la rentabilidad de la inteligencia artificial. Las cifras de Redmond ofrecen cierto alivio: demuestran que las ingentes inversiones en centros de datos y modelos de IA pueden convertirse en ingresos crecientes, y que la competencia en el cloud sigue siendo un juego abierto entre Amazon, Microsoft y Google.
Con una previsión de crecimiento de Azure del 45% en moneda constante para el primer trimestre de 2027 —frente al 40,92% que esperaba el mercado—, Microsoft envía un mensaje claro: la era de la IA no solo no se frena, sino que se está convirtiendo en el principal motor de crecimiento de la nube empresarial.






