Multan a Meta con 567 millones de dólares por no proteger a los niños en sus redes
Un juez de Estados Unidos ha ordenado a Meta, la empresa dueña de Facebook, Instagram, WhatsApp y Threads, que pague 567 millones de dólares adicionales por no haber avisado a la gente de los peligros que sus redes suponen para los niños. Es la mayor sanción que la compañía ha recibido jamás por temas de seguridad infantil.
La noticia llega en pleno agosto de 2026 y afecta a millones de familias de todo el mundo. Por eso conviene entender qué ha pasado, por qué importa y qué puede significar para ti y para tus hijos.
¿Quién es Meta y qué ha hecho?
Meta es la empresa que está detrás de varias de las aplicaciones más usadas del planeta. Si tu hijo o tu hija tiene Instagram o WhatsApp, está usando un producto de esta compañía. La demanda la puso hace unos años el estado estadounidense de Nuevo México.
Los abogados de ese estado decían que las redes de Meta ponían en peligro a los menores y los exponían a contenido sexual y al contacto con personas que buscan hacerles daño. El juez les ha dado la razón en el caso.
Para entenderlo, piensa en un restaurante. Si un restaurante sirve comida en mal estado y la gente se enferma, el restaurante es responsable. Pues algo parecido: el juez cree que Meta vende publicidad y contenido, y que el daño que esa forma de trabajar causa a los niños es como «la contaminación que hay que eliminar».
¿Por qué le piden tanto dinero?
No es un solo pago. En total, entre esta nueva multa y las anteriores, Meta debería pagar casi 942 millones de dólares. Es una cifra tan grande que cuesta imaginarla: con ese dinero se podrían pagar cientos de miles de sueldos normales.
Pero el objetivo del juez no es solo castigar. Casi toda esa cantidad, unos 420 millones, deberá ir a un fondo para tratar los daños que las redes ya han causado a los niños. Por ejemplo, para pagar programas y profesionales que ayuden a los menores que han sufrido esos efectos.
El resto del dinero servirá para formar a profesores y profesionales de la salud. El juez quiere que quienes están en contacto con los niños sepan cómo detectar y abordar estos problemas.
¿Qué ha pedido el juez que cambie Meta?
No es solo dinero. El juez también ha ordenado a Meta cambiar varias cosas de sus redes, y algunas son fáciles de notar:
- Que ningún adulto pueda enviar mensajes a un menor de edad.
- Que las cuentas de menores de 18 años no sean recomendadas a personas adultas.
- Quitar el botón de «me gusta» para los menores de edad.
- Que los menores no puedan mandar ni recibir fotos sin ropa.
- Apagar las notificaciones del móvil a los menores por la noche y durante las horas de clase.
- Limitar el uso a unas 90 horas al mes en Instagram y Facebook, unas tres horas al día.
¿Qué ha dicho Meta?
Meta no está de acuerdo con la sentencia y ha dicho que va a recurrir, es decir, va a pedir que otro tribunal revise la decisión. La empresa asegura que se esmera en proteger a los usuarios y que es difícil encontrar y expulsar a las personas que hacen daño.
«Seguimos confiando en nuestro historial de protección de los adolescentes en internet», dijo un portavoz de la compañía. Pero los jueces, por ahora, no opinan lo mismo.
¿Y qué significa esto para ti?
Aunque la multa sea de otro país, lo que pase con Meta te afecta, porque usa sus redes en casi todo el mundo. Si tienes hijos, es buena idea hablar con ellos sobre lo que ven y con quién hablan en internet, igual que les enseñas a cruzar la calle o a no hablar con desconocidos en la calle.
También es importante saber que esto no ha terminado. La próxima semana empieza otro juicio importante contra Meta en California, donde casi treinta estados de Estados Unidos piden que la empresa responda por cómo trata los datos de los niños. Y la empresa se enfrenta a miles de demandas más en todo el país.
En resumen: las redes sociales están bajo la lupa, y los tribunales están empezando a decir en voz alta que proteger a los niños no es un extra, sino una obligación. Ese es el cambio que esta sentencia, aunque sea una multa de otro país, pone sobre la mesa.






