El plegable que rompe todos los registros
Samsung ha vuelto a demostrar que el formato plegable no era una moda pasajera. La serie Galaxy Z Fold 8, junto con su hermano menor Flip 8, ha acumulado 1,44 millones de reservas en Corea del Sur durante el período de preventa, una cifra que pulveriza el récord histórico que ostentaba el Galaxy Note 10 desde 2019. El dato, publicado por la agencia Yonhap, confirma además que la demanda sigue creciendo a apenas unos días de que termine la ventana de reservas el próximo 7 de agosto.
Un récord que llevaba siete años en pie
Para poner la cifra en contexto, el Galaxy Note 10 logró en su día 1,38 millones de reservas, una marca que parecía imbatible. Ninguna de las series lanzadas desde entonces —ni siquiera los Galaxy S26, que se quedaron en 1,35 millones— consiguió acercarse. El Galaxy Z Fold 8 no solo supera esa barrera: la deja atrás con holgura y sigue sumando pedidos mientras Samsung intenta gestionar una demanda que ha superado todas sus previsiones.
La comparación con la generación anterior es todavía más elocuente. Los Galaxy Z Fold 7 y Flip 7 apenas superaron el millón de reservas combinadas en su momento, lo que significa que los nuevos modelos están vendiendo aproximadamente tres veces mejor. Es un salto enorme para una categoría que muchos analistas daban por estancada hace apenas dos años.
Por qué el Fold 8 ha enganchado al público
El éxito no parece casualidad. Samsung ha apostado por un factor de forma más fino y ligero, con una bisagra mejorada que reduce el pliegue visible de la pantalla interior y un diseño general que se acerca más a un teléfono convencional cuando está cerrado. A ello se suman las mejoras de rendimiento del nuevo procesador, una batería más generosa y un apartado fotográfico que ya no tiene que pedir perdón frente a los buques insignia tradicionales.
Pero hay un ingrediente adicional que explica el entusiasmo: los precios de lanzamiento y las ofertas de intercambio. Samsung ha mantenido unas condiciones agresivas en esta preventa, y el resultado es que muchos usuarios que esperaban a que los plegables bajaran de precio han decidido dar el paso ahora. La estrategia comercial ha funcionado, aunque ha creado un problema de capacidad: la web de Samsung llegó a mostrar retrasos en la carga y la compañía ha tenido que retrasar la entrega de parte de los pedidos.
El cuello de botella del vidrio ultrafino
La demanda ha sido tan alta que Samsung ha tenido que pedir a sus proveedores de vidrio ultrafino (UTG, por sus siglas en inglés) que aumenten la producción a mitad del período de reservas, algo sin precedentes en la historia de la compañía. Las fechas de entrega de los pedidos más recientes se han desplazado hasta finales de agosto, e incluso algunos modelos podrían llegar en octubre.
Este tipo de cuellos de botella es un indicador curioso del estado de la industria: el componente que limita la producción de los plegables más vendidos de Samsung no es el procesador ni la memoria, sino la fina lámina de vidrio que protege la pantalla flexible. La cadena de suministro de este componente sigue siendo uno de los puntos críticos de todo el sector.
Qué significa para el mercado europeo
Los datos de Corea del Sur, el mercado doméstico de Samsung y tradicionalmente el más fiel a los plegables, no garantizan un comportamiento idéntico en Europa, donde el precio es un factor mucho más determinante. Sin embargo, el récord de reservas sugiere que el interés por el formato está en su mejor momento histórico y que la compañía coreana ha encontrado por fin la fórmula que combina diseño, prestaciones y precio atractivo.
Los analistas ya se preguntan si el siguiente paso será ver estos números reflejados también en España y el resto de Europa cuando los dispositivos lleguen a las tiendas. Si la demanda se mantiene, Samsung podría superar su propio récord de ventas de plegables en el tercer trimestre del año, consolidando la serie Fold como el producto más rentable de su catálogo premium.
Una apuesta que se confirma
Cuando Samsung lanzó el primer Galaxy Fold en 2019, el formato plegable era una apuesta arriesgada y repleta de problemas técnicos. Siete años después, la serie Z Fold se ha convertido en el buque insignia aspiracional de la marca y en el motor de su negocio premium. El récord de reservas del Fold 8 es la mejor prueba de que la paciencia de Samsung con una tecnología compleja y cara ha acabado dando sus frutos.
Queda por ver si la compañía será capaz de resolver los problemas de suministro y si el resto de fabricantes, que han ido sumándose al formato plegable, podrán seguir el ritmo. Por ahora, la historia de este verano tiene un claro protagonista: el Galaxy Z Fold 8 ha llegado para quedarse, y lo ha hecho batiendo récords.






