Toyota ha puesto en marcha la primera línea de producción en masa de baterías de estado sólido para coches eléctricos. Llevaban más de una década prometiendo está tecnología y por fin es una realidad. Estas baterías sustituyen el electrolito líquido de las baterías actuales por un material sólido, lo que las hace más seguras —no se incendian— y mucho más rápidas de cargar.
La gran diferencia para el día a día está en los tiempos de carga: donde un coche eléctrico actual necesita entre 30 y 40 minutos para pasar del 10% al 80%, estás baterías nuevas lo hacen en menos de 10 minutos. La autonomía también da un salto: Toyota habla de hasta 1.200 kilómetros con una sola carga. Si los números se confirman en pruebas reales, el argumento de «tardo demasiado en cargar» dejaría de tener sentido.
Los primeros coches con está tecnología saldrán al mercado en 2027, empezando por Japón. El precio será más alto al principio, como pasa con cualquier tecnología nueva, pero la producción en masa debería ir abaratándolo. Si Toyota cumple los plazos, podríamos estar ante el principio del fin del miedo a la autonomía, la mayor barrera que frena a mucha gente a la hora de pasarse al coche eléctrico.
— Marta, para inteligencia intermitente.






