TP-Link, uno de los fabricantes de routers más conocidos del mundo, ha reconocido un fallo grave de seguridad en uno de sus modelos más populares, el TL-WR940N. El aviso, publicado a finales de julio, advierte de que un atacante podría llegar a tomar el control del aparato sin necesidad de conocer la contraseña del wifi. Te explicamos qué ha pasado y, sobre todo, cómo saber si tu router es uno de los afectados.
Qué es un router y por qué importa que esté sano
El router es esa caja con lucecitas que reparte internet por toda la casa. Podríamos decir que es el cartero de tu conexión: recibe los datos que llegan de la línea y los entrega a cada aparato, ya sea el ordenador, el móvil o la tele. Si alguien consigue hacerse con el control de esa caja, puede leer lo que pasa por ella, cambiar sus ajustes o usarla como puerta de entrada para atacar a los demás dispositivos de tu casa. Por eso, cuando un router tiene un agujero de seguridad, la noticia afecta a mucha más gente de la que parece.
El fallo: un vaso que se desborda
La vulnerabilidad, registrada como CVE-2026-12935, tiene una puntuación de 8,7 sobre 10, lo que la sitúa en el nivel de gravedad «alta». Técnicamente es lo que los expertos llaman un desbordamiento de búfer: imagina un vaso al que vierten más agua de la que cabe. El agua se derrama y moja todo lo que hay alrededor. Con los datos pasa algo parecido: si se envía al router más información de la que su memoria puede guardar, el exceso se «derrama» y puede permitir que el atacante meta sus propias órdenes dentro del aparato.
Lo curioso de este caso es por dónde entra el atacante. El fallo está en la función que el router usa para seguir la pista de las conexiones de vídeo en streaming, la tecnología RTSP, muy usada en cámaras de seguridad y en algunos reproductores de vídeo. Para que el ataque funcione, alguien de la casa tiene que pinchar en un enlace de vídeo envenenado o conectarse a un servidor de streaming controlado por el atacante. En ese momento, el servidor malicioso envía un mensaje especial al router y este se desborda.
Qué puede hacer un atacante si tiene éxito
Si logra explotar el fallo, el atacante podría conseguir varias cosas, ninguna agradable:
- Dejar la casa sin internet (lo que los técnicos llaman denegación de servicio).
- Cambiar la configuración del router para redirigir el tráfico o abrir puertas traseras.
- Interceptar datos que circulan por la red doméstica.
- Instalar programas maliciosos que se queden dentro del router de forma permanente.
- Usar el router como trampolín para atacar a otros aparatos conectados, como el ordenador o el móvil.
La buena noticia es que, según la propia TP-Link, no se necesita ninguna contraseña del router para intentarlo. La mala es que solo basta un clic en el enlace equivocado. Aun así, hay que ser justos: no hay constancia de que este fallo se esté usando ya en ataques masivos, así que esto es más una carrera para protegerte a tiempo que una alarma de que tu casa ya esté en peligro.
Cómo saber si tu router es el afectado
El fallo afecta únicamente a una versión concreta del modelo TL-WR940N: la versión de hardware v6. Para comprobarlo, dale la vuelta al router y busca una pegatina. Ahí suele aparecer el modelo y, junto a él, algo como «Ver: 6.0» o «TL-WR940N(UN)_V6». Si no aparece la versión 6, tu aparato no es uno de los afectados por este fallo concreto.
Qué hacer si tienes uno de estos routers
TP-Link ya ha publicado la solución en forma de actualización del firmware, que es el programa interno del router, algo así como la vacuna que lo protege. Las versiones corregidas terminan en 260528 (o 260527 para Japón). Si tu router es el afectado, entra en la página de soporte de TP-Link, busca tu modelo y descarga la última actualización. El propio fabricante explica el proceso paso a paso en su web.
Además, hay dos consejos que conviene aplicar siempre, tengas el router que tengas:
- Cambia la contraseña de administrador del router por una larga y única, que no uses en ningún otro sitio. Muchos routers vienen con una contraseña por defecto que todo el mundo conoce.
- Desconfía de enlaces de vídeo o streaming que te lleguen de desconocidos, sobre todo si prometen algo demasiado bueno, como ver gratis un estreno.
La lección: los routers también necesitan revisiones
El router suele ser el gran olvidado de la seguridad doméstica. Actualizamos el móvil y el ordenador, pero la caja que reparte internet se queda años sin una revisión. Este aviso es un buen recordatorio de que los aparatos más discretos de la casa también necesitan cuidados. Si hace mucho que no miras el tuyo, hoy puede ser un buen día para hacerlo: comprobar la versión, poner una contraseña fuerte y asegurarte de que tiene la última actualización. Son diez minutos que pueden ahorrarte más de un disgusto.






